OTRA BURDA MANIOBRA DEL PRI EN LA UNISON





En 1991 Beltrones utilizó al matemático Valencia Arvizu para imponer la Ley 4. Ahora se pretende utilizar a Enrique Velázquez para imponer el leonino convenio del ISSSTESON a la clase trabajadora, se dice en los corrillos universitarios que detrás de todo esto hay una Manlio negra.

Por Isabel Dorado Auz
Fecha de publicación: 2019-05-26 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Politica

 
 
 

Isabel Dorado Auz

En 1991 Beltrones utilizó al matemático Valencia Arvizu para imponer la Ley 4. Ahora se pretende utilizar a Enrique Velázquez para imponer el leonino convenio del ISSSTESON a la clase trabajadora, se dice en los corrillos universitarios que detrás de todo esto hay una Manlio negra.
Si resultaba increíble entender que el rector se brincara las trancas del Contrato Colectivo de Trabajo y "decidiera” unilateralmente negociar un nuevo convenio con la las autoridades de la institución de salud que fue desfalcada con más de seis mil millones de pesos, ahora parece escandaloso que pretenda suplir nuevamente a los sindicatos universitarios sometiendo a Consulta los acuerdos "tomados”.

Resulta un poco extraño que sea el rector el que esté haciendo el trabajo sucio, cuando se sabe que las directivas de ambos sindicatos son proclives a la administración y, en teoría, tendrían la capacidad de procesar la imposición del convenio sin mucho problema. Tan poca confianza les tiene a los dirigentes de los dos gremios, el de académicos y el de empleados y trabajadores.

También es pertinente preguntarnos cuál es el motivo de que corra tanta prisa. Las elecciones locales son hasta el 2021 y tendrán tiempo suficiente para volver a llenar las arcas del ISSSTESON y vaciarlas nuevamente en pleno proceso electoral. Según la propuesta presentada en el Consejo General de Delegados del STAUS, se pretende que el convenio sea retroactivo al primero de enero de este año. No sé si en la historia de las negociaciones sindicales, alguna vez se ha presentado este hecho que podría ser histórico, cobrarle a los trabajadores cotizaciones retroactivas a la firma de un convenio. Pagos que, según se dice, se podrán hacer en abonos chiquitos como la publicidad de conocida marca nacional. Es tal la prisa con la que están actuando que se dieron el lujo de dejar plantados a una Comisión del Congreso del Estado, institución responsable de aprobar los presupuestos de ingresos y egresos que impactan directamente en las instituciones en conflicto.

De salirse con la suya, el gobierno de Claudia Pavlovich asestará un duro golpe a los bolsillos de los trabajadores universitarios. El raquítico aumento salarial conseguido durante la Huelga de este año se esfumará en más del 50%. No solo eso, se prevé que algo similar ocurra en los próximos tres años mermando aún más el poder adquisitivo del trabajador universitario.

En un ejemplo hipotético, que nos analizó el Comité Ejecutivo del STAUS, un profesor que actualmente aporta una cantidad de $519.10 pesos para Pensiones y Jubilaciones incrementará esa cantidad en $478.99 pesos, esto es, 92.27% más de lo que actualmente aporta.

Ante este panorama, qué pensarán los propulsores de la cuarta transformación. Estarán de acuerdo en obligar a los trabajadores a aportar una cantidad 150% superior a lo que actualmente se aporta al pasar del 4 al 10% para Pensiones y Jubilaciones en un periodo de cuatro años.

Comentarios de nuestros lectores:



Envía tus comentarios