ALGO MÁS QUE RECABAR FIRMAS





En Hermosillo está pasando algo inédito, los ciudadanos están retando al poder político empujando lo que se denomina una Consulta Ciudadana para que el Pueblo decida si deben venderse el estadio Héctor Espino y el Parque Recreativo La Sauceda.

Por Isabel Dorado Auz
Fecha de publicación: 2019-05-01 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Politica

 
 
 

Isabel Dorado Auz

En Hermosillo está pasando algo inédito, los ciudadanos están retando al poder político empujando lo que se denomina una Consulta Ciudadana para que el Pueblo decida si deben venderse el estadio Héctor Espino y el Parque Recreativo La Sauceda.

Fueron los colectivos [email protected] del Parque Madero y Ciudadanía Activa los que asumieron el reto de recabar 13 mil firmas para evitar la venta de esos bienes públicos. Sin embargo, el conteo final de firmas hecho el pasado 27 de abril daba como cifra 3,020 firmas, valor distante del objetivo planteado. Cualquiera hubiera pensado en un ánimo derrotista de todos los involucrados, pero paradójicamente se veía todo lo contrario. 

Sobran razones para ser optimistas si conocemos un poco como se ha desarrollado este proceso. Para empezar, en un solo día se recabó la mitad de las firmas que se habían colectado en las tres semanas previas. Esto es, el sábado 27 de abril se contabilizaban 2,035 firmas a las ocho de la mañana cuando inició el Firmatón y poco a poco fueron llegando personas a firmar y otras a entregar formatos llenos de firmas, de tal manera que para la conclusión de la jornada de 12 horas se había alcanzado la cifra mágica de 3,020 firmas. Ante este resultado, algunas de las personas involucradas decidieron alargar la jornada y se fueron a la plaza Zaragoza a continuar con tan noble tarea, por lo que el resultado final de ese día todavía está por conocerse. Lo que si es un hecho es que la inquietud sigue y la esperanza de alcanzar la meta persiste, no solo por las mil firmas recabadas ese día, sino por los múltiples formatos que solicitaron varias personas para seguir recabando firmas en sus lugares de trabajo o donde residen regularmente.

Para el martes 30 de abril veremos si hay un salto significativo en el número de firmas. Además, ya está el compromiso de ambos Colectivos para extender el proceso hasta el día primero de mayo para aprovechar el desfile de los trabajadores y buscar acercarnos a la meta inicial, por lo que esa jornada definirá si extendemos o no el tiempo que nos habíamos fijado originalmente.

No podemos fallarle a muchas personas que han llenado de simbolismo esta titánica tarea: El compañero Ernesto Figueroa, de Ciudadanía Activa, que se dio tiempo para acompañarnos el sábado a pesar de que se vio obligado a ser hospitalizado los días previos por su incansable labor en la esta lucha que emprendimos meses atrás; Rosa María O´Leary, convaleciente aún, también solicitó formatos para el llenado de firmas; el buen amigo Jesús Bustamante Machado quien me pidió que lo acompañara al Congreso del Estado para que visitáramos a algunos de sus Amigos y pedirles la firma; y a esa pequeña niña que estuvo acompañando a su mamá en una tienda comercial recabando firmas para este movimiento ciudadano. Habría que agregar otras historias, sin duda, para reconocer la entrega y dedicación de los integrantes de ambos colectivos. 

Por experiencia personal, sé que cuando se involucran los jóvenes el éxito está garantizado. Aunque un poco tardío, el sábado circularon por el Museo y Biblioteca de la Universidad de Sonora cientos de jóvenes. Algunos fueron gustosos a estampar su firma y otros pidieron formatos para llevar. Otros apoyaron con un espectáculo de zancos, cargando las mantas alusivas a la lucha que llevamos a cabo. 

En fin, serán tres mil, cinco mil, las 10 mil que exige la Ley de Participación Ciudadana o las 13 mil que requería el reto, no lo sé. Lo que sí puedo asegurar es que ha valido la pena este gran esfuerzo ciudadano. En Hermosillo empieza a surgir una de las caras de la Democracia Participativa y esa es una muy buena noticia.

Ya basta de solo ir a votar en las jornadas electorales, la Democracia tenemos que ejercerla cotidianamente para que los "políticos” de hoy entiendan que ellos son los representantes de la voluntad ciudadana y que se debe hacer lo que el Pueblo reclama.

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