LA OLA PEJISTA LLEGÓ





Debido a que la ola pejista se disparó por playas mexicanas..., el Cuerno de la Abundancia  con la Geografía y Estadística adentro, cambiaron radicalmente. 

Por Esther García Carter
Fecha de publicación: 2019-04-14 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Opinión y Sociedad

 
 
 

Por Esther G. Carter

Debido a que la ola pejista se disparó por playas mexicanas..., el Cuerno de la Abundancia  con la Geografía y Estadística adentro, cambiaron radicalmente. 

Para que decir y enumerar los trastornos que se originaron, pues en ventarrón  que quitaba el are, la dicha ola en reguilete de 99.9 grados, agarró por costas y litorales llevándose de paso cosas conocidas y  desconocidas. 
 
Los volcanes se achataron, los rios se desmadraron, pueblos, ciudades  rancherías  y conjuntos habitacionales, quedaron arrasados completamente . 

El agua trotando incontrolablemente, cogió calles, carreteras, de cuatro carriles casetas de cobro, caminos vecinales y de terracería,  llevándose desgraciadamente toda la propaganda de plástico de los candidatos del PRI desde  hace 90 años, en donde  sin  poder detener la fuerza de la corriente,  se fueron también hechas  la mocha  entre las piedras, lentes de contacto, bigotes tiesos, dientes postizos. Se destiñeron bardas pintarrajeas  con las palabras arriba y adelante y discursos clásicos  de claros clarines,  con recuerdos de la plebe para 10 de mayo día de su mamacita.

El agua también entró a las oficinas del orden y de la legalidad,  en donde los bien amados directores de orquesta cogidos por sorpresa, desesperados y en desorden, se armaron de escobas, jergas, cubetas y botes mantequeros  para subir rápidos  los escritorios  y tratar de salvar las computadoras que alocadas  y sin tino, bailaban en el aire... Y soltando copioso y salado llanto, vieron pasar  en escritorios de metal, con muchos chicles pegados, lápices y plumas de colores, minisecretarias y minisecretarios enchufados en las  cafeteras y el producto de sus buenas obras para la patria como cuentas de banco en el extranjero, títulos inmobiliarios  con papeles de barcos y aviones cargados con gasolina... y coca.

Así es que en desbanda tumultuosa, todo absolutamente todo el fruto  de trabajo amasado con sudor y lágrimas, corrió por cuartos corredores, salones baños sin llaves... para salir  desgraciadamente con todo el papel higiénico y no higiénico, que encontraron por puertas y ventanas  hacia  el Océano Atlántico pasando por el Pacifico.
                                                                            
Hasta el momento de hacer este recuento, no se ha calculado la cantidad de roedores que pataleando entre la corriente, se fueron tiesos alzando los dedos  para la despedida final llevándose en vagones de largo ferrocarril, todo lo que pudieron robar de objetos que llenaban los cuartos de sus Palacios, incluyendo cuadros y obras artísticas de precio inigualable que el pueblo de México   en su larga lucha de penalidades y sacrificio, compró con  su dinero y voluntad...

 Por lo que ahora, los huérfanos ciudadanos, aterrados al borde del síncope cardiaco, nos preguntamos... ¿quién? ¿quién va detener cataclismos, tornados, incendios lluvias torrenciales?,  ¿quién va a mover los años bisiestos,  los rayos solares  las mariposas monarcas... y las cuerdas de todos los  relojes?... ¿quién?...

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