DERECHO HUMANO AL DESARROLLO Y MEDIO AMBIENTE EN MÉXICO. CASO CYTRAR





Otra vez el fantasma del ecocidio mexicano y sonorense recorren nuestra geografía económica y, sobre todo, la piel y el alma de quienes amamos al país y a nuestra patria chica.

Por Héctor Rodríguez Espinoza
Fecha de publicación: 2019-03-23 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Opinión y Sociedad

 
 
 

Primera de tres partes.

Héctor Rodríguez Espinoza

I. Introducción. Otra vez el fantasma del ecocidio mexicano y sonorense recorren nuestra geografía económica y, sobre todo, la piel y el alma de quienes amamos al país y a nuestra patria chica.

Ayer fueron Cytrar en Hermosillo y Molymex en Cumpas. Hoy serían Cytrar y los otrora bellos, pero víctimas del peor desastre ecológico de todos los tiempos, en los Ríos Bacanuchi y Sonora, del 6 de agosto del 2014 (https://goo.gl/SWXef5).

En la Sección Metro de El Imparcial, domingo 17 del presente mes, la reportera Mirna Lucía Robles, publicó: "El sitio está en completo abandono y sin quién lo resguarde o impida la entrada al lugar. CEMENTERIO TÓXICO ESTÁ EN EL OLVIDO”. Las imágenes son desoladoras, indignantes y deprimentes.

"A 20 años –me preguntan mis discípulos- ¿cuáles son sus antecedentes jurídicos, procesales e internacionales, Doctor?"

"Déjenme y les platico” –les contesto-, compartiéndoles un capítulo de mi libro "Derecho al Desarrollo, Derechos Humanos y Democracia en México”, Ed. Porrúa 2001. Analizo el Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas, proverbialmente ignorado por nuestros legisladores federales y locales. A pesar de los 18 años transcurridos de su edición, su esencia y espíritu se mantienen incólumes.

II. En 1979, en Ginebra, el Programa de las NU para el Medio Ambiente realizó la Primera Conferencia Internacional sobre el Clima, se reunieron cientos de climatólogos. A partir de entonces, con el ingreso de otras organizaciones expertas en el tema (la Organización Meteorológica Mundial y el Consejo Internacional de la Unión Científica), estas reuniones se han sucedido. En 1992, en la Cumbre de la Tierra, en Río de Janeiro, se convencieron de que algo de extrema gravedad estaba ocurriendo en el clima a causa de las grandes emisiones de dióxido de carbono que generaba el desarrollo industrial. Concluyeron mantener sus emisiones dentro de ciertos niveles que evitaran "interferencias antropogénicas peligrosas en el sistema climático (...) en plazos suficientes para permitir a los ecosistemas adaptarse naturalmente al cambio climático”.

Silvia Ortiz/Apro, México, en reportaje "Basura tóxica, sin control”, consigna que México, etiquetado como basurero de Estados Unidos, sólo trata el 10% de los ocho millones de toneladas de residuos que se producen. Su grueso –en su mayoría industrial– para en la red de drenaje, barrancas, ríos, mares o bodegas de las empresas, sin medidas de seguridad.

En el taller "El inventario de la generación de residuos peligrosos y la certificación de pasivos ambientales en México”, organizado por El Colegio de México –con funcionarios, académicos y sector privado-, se dijo que la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales no cuenta con dicho inventario. La política oficial es un fracaso.    

Luis Fernando Hernández, subprocurador de Auditorías Ambientales de la Procuraduría Federal del Protección al Medio Ambiente, responsabilizó a la Comisión Nacional del Agua; el 75% de los residuos son sólidos, responsabilidad de las industrias que descargan aguas residuales a los ríos y lagos.

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, la Universidad Autónoma Metropolitana y la entonces Semarnap, en el informe "Sociedad, Derecho y Medio Ambiente”, exponen que la industria azucarera de Veracruz y los propietarios de cafetales y granjas porcícolas han contaminado la mayoría de los cuerpos de agua, ejemplo ríos Pánuco, Tuxpan, Cazones, Tecolutla, Nautla, Actopan, La Antigua, Jamapa, Blanco, Papaloapan, Coatzacoalcos y Tonalá y provocado que el 66% de los cuerpos de agua que desembocan en el Golfo de México, sobre un cordón litoral de 780 kilómetros, "se encuentren extremadamente contaminados".

Expertos y funcionarios cuestionaron los vacíos legales, las prácticas para combatir delitos ambientales y la actitud de los funcionarios de medir con la misma vara a las empresas grandes y chicas que contaminan aire, suelo y o agua.

El 30% de los residuos peligrosos se concentran en tiraderos clandestinos o en los traspatios de las empresas que los producen y sólo el 10% son confinados en Rimsa, Nuevo León, único sitio en el país.

En la década pasada había Cytrar, en Hermosillo, Sonora; Guadalcázar, en San Luis Potosí, y General Zepeda, en Coahuila.

Aunque el subsecretario de Recursos Naturales de la Semarnat, Raúl Arriaga, anunció el 14 de junio de 2001 la instalación de 16 plantas de reciclaje y rehuso de basura tóxica y peligrosa en el interior del país, los daños avanzan, existen 105 tiraderos clandestinos, en 17 estados, 38 considerados por Profepa como "de alta peligrosidad" y otros 11 sin valoración oficial; yacen, a cielo abierto, no menos de 25 millones de toneladas de residuos que afectan el entorno ecológico y la salud de la población. Zacatecas, de los estados más golpeados por la sequía, concentra su mayor número, 11 millones 448 mil 078 toneladas, sigue Veracruz, con tres millones 963 mil toneladas, y Estado de México, con 3 millones 354 mil toneladas.

Se encuentran metales pesados, hidocarburos, aceites biológico infecciosos, grasas, solventes, restos de acumuladores automotrices, plomo, cadmio, pinturas y tintes. Las micro, pequeñas y medianas industrias - 300 mil en el país - no registran su cantidad de residuos y "van y los tiran a los sitios clandestinos".

El incumplimiento de la normatividad se debe a que los interesados "tienen que hacer un viacrucis para sacar licencia" y, a la fecha, la Semarnat tiene detenidos al menos 85 permisos "que llevan tres años haciendo trámites y no se ha podido concretar". Se está tratando de simplificar los trámites, el exceso de regulación para los procedimientos han servido sólo para entorpecer.

En el Instituto Nacional de Ecología "hay ausencia de planeación, normatividad y gestión, y por cada área, se creará una subsecretaría, con el fin de subsanar la problemática.

Aplicando una simple regla de proporcionalidad, si Estados Unidos genera oficialmente 270 millones de toneladas de residuos especiales (peligrosos), México debe generar al menos 15 millones de toneladas anuales.

Gustavo Carvajal Isunza, profesor de Derecho Ambiental del Instituto Tecnológico Autónomo de México: "Estas estimaciones son muy conservadoras si tomamos en cuenta que entre México y Estados Unidos hay una diferencia abismal en cuanto a la calidad de infraestructura, por supuesto que los norteamericanos utilizan mucho mejor tecnología de punta que nosotros".

III. Casos Cytrar y Molymex en Sonora, México.

Cytrar. Marisa Jaccott, en "Casos que han impactado negativamente el ambiente”, del Texas Center for Policy Studies, hace la cronología siguiente:

1987. Marzo. SEDUE autoriza a la empresa Confinamiento Técnico de Residuos Industriales S. A. de C.V. (Coterin), para establecer un confinamiento controlado de residuos peligrosos. La empresa Alco Pacífico de México S.A. de C.V. (filial de Alco Pacific, Inc., de EU) inició operaciones como recicladora de plomo bajo el régimen de maquiladora hasta abril de 1991 en el rancho "El Florido”, a 30 km. de Tijuana, BC. Esta empresa utilizaba, como materia prima, baterías automotrices, residuos de óxido de plomo, separadores de baterías trituradas con contenido de óxido de plomo y sulfato de plomo, adquiridos en EU bajo el régimen de importación temporal.

1991. Fin de las operaciones de Alco Pacific.

1993. La empresa R.S.R. Corporation, por resolución de la Procuraduría de Distrito del Condado de Los Ángeles, Cal., paga dos millones de dólares al Gobierno de México por su responsabilidad en el transporte y abandono de casi 20 millones d toneladas de desechos tóxicos en "El Florido”. El cheque fue entregado a Santiago Oñate Laborde, Procurador General del Medio Ambiente, en el Palacio de Justicia, en presencia del fiscal de Distrito del Condado de Los Ángeles, Cal.

1994. Construcción de Cytrar, en Hermosillo.

1996. Noviembre. El INE autoriza la operación de la empresa CYTRAR, S.A. DE C.V.

Noviembre 18. Se aprueba el uso de 2 millones de dólares (provenientes de la multa citada) para transportar y confinar residuos importados, más los producidos por Alco Pacifico, al confinamiento CYTRAR. Oficialmente el volumen total de esos residuos es del orden de los 23,000 metros cúbicos, 20 millones de toneladas de residuos peligrosos QUE DEBIERAN SER RETORNADOS A SU PAIS DE ORIGEN.

1997. Noviembre. Tecmed obtuvo la licencia federal para Cytrar (Tecmed maneja la tercera parte de los desechos sólidos en España).

1998. Traslado de los residuos peligrosos a Hermosillo, Sonora. Inicia el funcionamiento ilegal del basurero tóxico Cytrar. El Ayuntamiento de Hermosillo le expide permiso de uso del suelo. Autorización del funcionamiento por parte del INE. Violación a la NOM-CRP-004-ECOL/1993/NOM-055-ECOL/1993, que establece la distancia mínima de veinticinco kilómetros entre un confinamiento y el límite del centro de población. Mantos freáticos cercanos; corrientes de aire con dirección a la ciudad, predios vecinos dedicados a la ganadería; desechos peligrosos que debieron ser regresados a su lugar de origen.

El secretariado de la Comisión de Cooperación ambiental (CCA) determina que el caso (petición SEM-98-005) NO PROCEDE, ya que la argumentación legal que se hace sobre la distancia a la que se encuentra el confinamiento, se basa en una norma que en aquel tiempo no existía.

Noviembre 18. Tecmed demanda por daños y perjuicios.

¿Qué pasó después?

(Continúa. Datos del libro Derecho al Desarrollo, Derechos Humanos y Democracia en México, Ed. Porrúa, 2001).


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