NO,… MUCHAS GRACIAS 





Quisiera agradecer por medio de la presente, la atención de muchísimos compatriotas que en meses pasados, tuvieron la amabilidad de apoyarme en conjunto y sin pedir recompensa alguna, para  que me postulara para Presidente de la República.

Por Esther García Carter
Fecha de publicación: 2019-03-09 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Opinión y Sociedad

 
 
 

Por Esther G. Carter

Quisiera agradecer por medio de la presente, la atención de muchísimos compatriotas que en meses pasados, tuvieron la amabilidad de apoyarme en conjunto y sin pedir recompensa alguna, para  que me postulara para Presidente de la República.

Esto desde luego fue una atención y un cumplido que agradezco infinitamente y será algo que recordaré por mucho, mucho tiempo, pues desde luego si aceptaba tendría muchos problemas resueltos como casa libre de impuestos, luz agua y teléfono gratis; viajes en carro avión barco y lanchas libres de pago y desde luego comida y vestido gratis para mí y mis familiares.

Solo que, pensándolo bien, este trabajo me causaría problemas,  sin ninguna explicación,  como por ejemplo, el Presidente tiene su tiempo programado. A mí no me gusta esto, pues una de las mejores cosas en la vida  es desperdiciar el tiempo. Desperdiciar el tiempo es maravilloso, sin obedecer lo que tengo que decir hacer y cumplir cuándo y dónde.

El señor Presidente siempre está en trabajo rotado… Es decir, ayer en Chiapas con los lacandones  hablando sobre chicle... con un calor de 55 grados y portando sarape tejido de lana y penacho de plumas coloridas de guacamaya hasta la rodilla, que ellos le reglaron. Hoy en Monterrey en comida con los Sada y Sada que son lo que mueven la  cazuela de los negocios. Posiblemente me ofrezcan    vinos y licores importados, pero el cabrito al horno es muy duro para la digestión.

Al siguiente día estará en Hermosillo. Las  calles se barrerán... se cerraran como de milagro los hoyos y baches de las calles y se le pondrá cal en las fachadas de las casas para impedir que se caigan dejando dentro vagos malvivientes llenos de cerveza y heces fecales... esto no me gusta, pues inmediatamente las radiodifusoras y cibernéticos no se dará abasto para recibir a grito pelado la noticia de que la basura bloqueando las calles, ya llegó hasta la estación de ferrocarril. 

Por lo demás el señor Presidente viaja rodeado de periodistas y gente que en apretada bola, lo protege. Esto, lo encuentro mal  pues  prefiero viajar sola para  mirar los aparadores de las calles que me intrigan.  

Me gustan las librerías  en donde me paso mucho tiempo hojeando los libros sin comprar nada,  hasta  que el empleado correctamente me indica la puerta cuando es hora de cerrar la tienda. 

Yo creo que un Presidente  no puede hacer esto como comprar un boleto para ir a un teatro, cortar la hierba de su jardín o saborear un helado de pistache de la Michoacana, portando chaleco  antibalas, seguro, pero pesado; yo prefiero viajar con un cambio de ropa para viajes nacionales y dos para internacionales. 

Creo  que un Presidente no tiene tiempo de, amarrarse las  agujetas  de sus zapatos tenis. Sacar  a la calle el bote de la basura, poner a tiempo se reloj y celular, pelear con la cocinera porque no embarro bien el pan con mantequilla y porque de paso como chisme especial... que encontraron una fosa con 100 periodistas adentro...

Por lo demás, a mí no me gusta que la gente me mire constantemente y prefiero algún parque solitario para ver árboles altos frondosos de sombra fresca con aleteo de mariposas coloridas y pájaros juguetones  escuchado un terceto  de jóvenes violín, flauta y chelo,  tocando  una melodía con tanta emoción, que si hubiera tenido pañuelo, se me hubieran salido las de San Pedro.. pero que como cargo de conciencia coloque en su sobrero... un billete de veinte pesos...

...Por lo que como conclusión, con mi  respeto y agradecimiento... muchas... muchas gracias... pero yo no quiero ser Presidente.  

Comentarios de nuestros lectores:



Envía tus comentarios