GÉNOVA Y CRISTÓBAL COLÓN





En el inolvidable periplo, el día que partimos hacia Italia lo hacíamos en nuestro cómodo autobús de Europamundo, conducido por la pericia del simpático español Jóse. Nos colmamos la pupila con paisajes fantásticos, tomando fotos y escuchamos la narración didáctica que nos

Por Héctor Rodríguez Espinoza
Fecha de publicación: 2018-10-12 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Historia

 
 
 
 
 
 
 
Héctor Rodríguez Espinoza


I. TRAVESÍA EUROPEA DEL AÑO 2014.
En el inolvidable periplo, el día que partimos hacia Italia lo hacíamos en nuestro cómodo autobús de Europamundo, conducido por la pericia del simpático español Jóse. Nos colmamos la pupila con paisajes fantásticos, tomando fotos y escuchamos la narración didáctica que nos leyó nuestra guía May Pascual.

Ninguna experiencia cultural es completa, sin el ingrediente histórico. Tratándose de Génova, refrescamos la memoria de las clases de Geografía de nuestra educación básica y valoramos al "gran genovés”.

¿Cómo olvidar las clases de Canto del que fuera miembro de Los Niños Cantores de Morelia y en los años 50s el caballeroso Profesor José Sosa Chávez, en la escuela primaria Heriberto Aja? ¿Y su arreglo musical que inocentes coreábamos?: "Cantemos loores, al gran genovés/al genio que un día un mundo encontró/en tres carabelas así navegó/ loores Cristóbal Colón. ..."


II. ¿POR QUÉ EL CONFLICTIVO ENCUENTRO CULTURAL CON LAS INDIAS OCCIDENTALES?

Los pastores de Europa del norte sólo podían conservar unas cuantas reses vivas durante los largos y fríos inviernos; como consecuencia, la mayor parte de los rebaños era sacrificada en otoño. Sin especias, especialmente la pimienta para conservar la carne, ésta se estropeaba pronto, así que esa especia era mucho más que un condimento o un capricho.

Los ganaderos, para evitar la ruina, tenían que comprarla, pero sólo se podía conseguir de una fuente: de los mercaderes árabes, que la traían sobre sus camellos. Por desgracia, éstos solo aceptaban una cosa a cambio: oro; y en Europa lamentablemente era escaso. La alternativa era el océano, pero los océanos eran enormes y peligrosos, habitados por "seres que engullían barcos y hombres”.

Puede que hubiera una alternativa, según creía el portugués Enrique "El Navegante”. Los portugueses llegaron hasta la costa de oro, en Sierra Leona (África occidental, que limita al norte con Guinea), donde podían encontrar mucho de ese metal.

La pregunta fue ¿tenía final África? ¿Podían los barcos rodearla y llegar hasta la India y las islas de las especias? Si la respuesta era positiva, quizás se pudiera negociar directamente con los mercaderes y acabar con la necesidad de pagarles oro a los árabes.


III. VASCO DE GAMA.

Navegante y explorador portugués, fue el primero en hacerlo, zarpando desde Lisboa en 1497 llegando a Calcuta y haciéndose los portugueses, en menos de una generación, los amos del comercio de las especias. Pero el comercio seguía siendo complicado, pues los intermediarios eran los indios, que se comían buena parte de los beneficios.

La otra pregunta fue ¿se puede encontrar una ruta hacia las Indias orientales, la fuente de las especias, para comprar directamente a los que las cultivaban y monopolizar su comercio y sus beneficios?

El océano índico estaba infectado de piratas musulmanes, lo que lo convertía en una ruta peligrosa. Los exploradores portugueses y españoles empezaron a soñar con la posibilidad de una ruta hacia el oeste. Cristóbal Colón lo hizo realidad.


IV. CRISTÓBAL COLÓN.
Italia lo reclama como su hijo nativo, nació en su suelo, en Génova, pero en todos los demás aspectos no fue italiano. Puede que fuera hijo de padres judío españoles exiliados por la Inquisición..., pero fueran cuales fueran sus antepasados, llegó a Portugal en 1476.

Fue un hombre brillante, es probable que estuviera un poco loco. Era un gran navegante y un marino valiente y experimentado, lo que le permitió trazar una ruta hacia las Indias que era correcta, pero con graves errores de cálculo, provocados por la ignorancia y las cartas que no eran del todo precisas. Eso le hizo estar seguro que China estaba a 6, 200 km. de las Islas Canarias, pero es casi el lugar donde se encuentra América.

En Portugal no le hicieron caso. En España les dijo a Fernando e Isabel que su convicción procedía de ciertos pasajes de la Biblia, no de los mapas. Estas descabelladas fuentes geográficas no convencieron.

Tras años de negociación, los reyes se quedaron pasmados ante sus demandas. Quería que se le ennobleciera y sus títulos pasasen a su familia y recibir un 10% de todas las transacciones en las tierras que descubriera. Ellos se negaron y se fue a Francia e Inglaterra, pero al final aceptaron. Colón había logrado que apoyasen su proyecto de navegar hasta las costas asiáticas a través del atlántico, hacia el oeste. Le ayudó mucho su amigo Martín Alonso Pinzón, que navegó en La Pinta.

El 3 de agosto de 1492 zarparon las carabelas La niña, La pinta y la Santa María, del Cabo de Palos.

La tripulación era ignorante y supersticiosa. Colón se dio cuenta que hacerles navegar al oeste a través del océano, semana tras semana, iba a ser difícil. Además quería ocultarles la distancia que avanzaba cada día, por miedo a que vendieran sus secretos a otros aventureros, por eso en su registro abundan las contradicciones y calculó desastrosamente mal la altura de la estrella polar.

Los mapamundis en aquella época eran evidentemente erróneos, pero eso nadie lo sabía. Es probable que el propio Colón fuese cartógrafo, hay quien dice que se ganó la vida vendiendo mapas y libros.

Colón apareció en América el 12 de octubre de 1492, desembarcó en una encantadora islita, una de las Bahamas, que bautizó como San Salvador. No había en aquellas islas ni pimienta, ni clavo, ni canela, ni nuez moscada; en cambio sí había oro, para él esta isla era Japón o Cipango.

Lo más irónico es que Colón nunca supo que había descubierto el nuevo mundo. En total hizo 4 viajes a las Indias, pero nunca dejó de creer que estaba en las Indias orientales; que Japón y China estaban cerca y que la India esperaba detrás del horizonte.

Pero qué importa su error, otros detrás de él comprendieron dónde estaban en realidad y por todas partes encontraron muchas cosas maravillosas y extrañas con abundante oro y plata, tabaco y algodón, que cambiarían la vida.

En su vida privada acabó fatal; aunque fuera un marinero magnífico, fue un desastre como administrador. Los Reyes católicos no tardaron en darse cuenta. Después de Colon aún quedaba mucho por conocer. Él dijo que la tierra era redonda y que, si se navegaba constantemente hacia el oeste, un navegante regresaría al punto de partida, pero eso no se podía saber con seguridad.


V. FERNANDO DE MAGALLANES

Los españoles eligieron al portugués Magallanes para que resolviera ese problema. Él alcanzó la Bahía de Río de Janeiro y entró en el mar del sur. Iniciaron el cruce del océano pacífico, llamado así porque sus aguas eran tranquilas y les acompañó desde allí hasta las Filipinas, donde murió y sólo un barco, bajo el mando del vasco Juan Sebastián Elcano, volvió a España. Fue el primero que dio la vuelta al mundo.

Así se había demostrado que todos los océanos estaban conectados y nadie podía no pensar que la tierra era redonda.

Españoles y portugueses consiguieron mantener el monopolio del comercio entre oriente y occidente.


VI. LA CUESTIÓN CULTURAL

Sea lo que haya sido el conflicto de los dos mundos encontradas aquel 12 de octubre de 1492 y su belicoso y sanguinario desarrollo intra civilizatorio, el debate eterno es parte del difícil y combinado avance cultural de dos continentes de nuestro planeta.

En este día lluvioso e inhábil por la tormenta Sergio, lo invito a disfrutar de estos:

VIDEOS:

Breve audio biografía de Cristóbal Colón:


Canción sobre Cristóbal Colón:


Les recomiendo: 

Cristóbal Colón. Película completa


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