¿AHORA SÍ, TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA?





Ya Quedo instalada la nueva legislatura en el Congreso de la Unión, lo primero que comunico el líder parlamentario del grupo de Morena, era reformar la constitución para que quedara a rango constitucional el tope de sueldo de los funcionarios públicos, es decir no más, de lo que

Por Olga Armida Grijalva Otero
Fecha de publicacin: 2018-09-10 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Politica

 
 
 

Por Olga Armida Grijalva Otero

Ya Quedo instalada la nueva legislatura en el Congreso de la Unión, lo primero que comunico el líder parlamentario del grupo de Morena, era reformar la constitución para que quedara a rango constitucional el tope de sueldo de los funcionarios públicos, es decir no más, de lo que gana el Presidente de la Republica, esperamos que esta sea la primera de muchas mas reformas, que modifiquen el andamiaje jurídico donde a transitado la corrupción y la impunidad.

Porque hay que recordar que hace 18 años al finalizar la jornada electoral y antes de que la Institución Electoral diera alguna información al comportamiento de los votantes, el entonces presidente de la Republica Ernesto Zedillo informaba del posible triunfo de Vicente Fox. Muchos mexicanos salieron a las calles a celebrar el triunfo y a manifestar su repudio al partido oficial.

Este primero de julio tal pareciera que la historia se repitiera, extraoficialmente el candidato del Revolucionario Institucional, José Antonio Meade salió a declarar su derrota y el inminente triunfo de López Obrados, seguidamente hizo lo mismo el candidato de Acción Nacional Ricardo Anaya. 

Al igual de aquel entonces, el pueblo de México se volcó a las calles, pero ahora también a las redes sociales para manifestar su alegría y otra vez a expresar el repudio al Partido Revolucionario Institucional.

Hasta aquí como repetición histórica es aceptable, no así lo subsecuente, Vicente Fox desde su primer acto en la toma de protesta, se presentó con crucifico en mano ante el órgano de la representación popular, sin el menor respeto al estado laico contemplado en nuestra Constitución. 

Después va a los abrazos de los lidere sindicales corruptos y así, uno tras de otro desaguisado, tanto en la política interna como en la externa, que sería largo enumerar y sin mover una sola pieza del andamiaje político. Convirtió    a México en lo que en la jerga política se conoces como foxilandia.

¡No, esa repetición de la historia, queremos los mexicanos! Los mexicanos queremos una verdadera transición democrática, no una simple transición política donde salió Ernesto para que entrara Vicente. 

Los mexicanos queremos que al finalizar el sexenio poder decir salió Andrés Manuel y los mexicanos estamos ante una nueva cimentación que nos permita, metafóricamente hablando, levantar las paredes de un nuevo México.

Hoy queremos que se remuevan democráticamente las estructuras constitucionales, para un nuevo diseño de las instituciones, así como un rediseño democrático al marco jurídico institucional. 

Hoy queremos ver, en el centro de todo este cambio, al ciudadano gobernado, sujeto de derechos y obligaciones, pero de igual forma al ciudadano gobernante,  sujeto de derechos y obligaciones.

Hoy los mexicanos queremos transitar a la democracia sustantiva que nos lleve a un verdadero Estado de Derecho para que en un futuro no muy lejano demos paso a un Estado Constitucional y Social de Derecho.

No es tarea fácil, no es tarea de corto o mediano plazo, es tarea de largo plazo en un proceso de doble vía, de desconstrucción y construcción al mismo tiempo. Tenemos que destruir de nuestros códigos mentales, todos aquellos atavismos que no nos han permitido construirnos sólidamente como nación.

Tenemos que destruir el maniqueísmo de buenos y malos para construir el reconocimiento del otro, tenemos que dejar de lado el doble discurso de a las mentiras llamarlas verdades para llamar por su nombre a las acciones de gobernantes y gobernados. Los gobernantes tienen que dejar de ver al poder político con actitud patrimonialista, para verlo como una oportunidad de servicio.

Hoy tenemos que lograr la cuarta transformación del país, no por las armas como fue el logro de la democracia política en 1824; no con las armas para el logro de la democracia liberal en 1857; no con las armas para el logro de la democracia social de 1917.

Tenemos que lograr esa cuarta transformación con la democracia deliberativa, no con las armas desde luego, sino con el reconocimiento de la dignidad humana. Para ello se requiere de la participación deliberativa del gobernado    y la voluntad política de los gobernantes para una verdadera transición democrática

¿La lograremos con Morena en el poder? ¿No se repetirá una vez más la historia, de corrupción, impunidad,  desigualdades,  simulación, etc. Etc.?

Hermosillo, Son agosto 2018

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