¿QUIÉN GANÓ LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA?





Terminamos este articulo a escasos un par de días de dar inicio la jornada electoral, que determinará en primera instancia una vez concluida el conteo de votos quien será el próximo presidente de la Republica, esto es si no se judicializa y tendremos que esperar hasta

Por Olga Armida Grijalva Otero
Fecha de publicacin: 2018-07-02 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Politica

 
 
 

Por Olga Armida Grijalva Otero

Terminamos este articulo a escasos un par de días de dar inicio la jornada electoral, que determinará en primera instancia una vez concluida el conteo de votos quien será el próximo presidente de la Republica, esto es si no se judicializa y tendremos que esperar hasta que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, determine, en definitiva.

Hasta este momento y por qué en todo el proceso electoral fue López Obrador quien era el puntero en las encuestas con un porcentaje muy elevado respecto a los demás contendientes, puede resultar ganador. Sin embargo, esto no es determinante tomando en cuenta que pueden surgir variantes que hagan que se muevan los porcentajes.

Una de estas variantes puede ser que, al momento de sufragar el ciudadano, sufrague desde la emoción, dado que el voto de los ciudadanos en su gran mayoría es emotivo, por lo tanto, cambiante de la noche a la mañana.

Otra variante que puede influir bastante es la tan conocida práctica de la compra del voto, inicialmente fue, a través del trueque, , hasta la compra literal del voto en el tianguis electoral que se han convertido estos procesos.

Pese a que el gobierno dejo de ser juez y parte y ahora la organización y calificación de las elecciones corresponde a órganos ciudadanos "autónomos” obedeciendo desde luego a cuotas partidistas, la democracia electoral es plutocracia.

Más allá del surrealismo político donde lo que es no es, o las mentiras son verdades, quien gane con las características descritas de nuestro sistema electoral, pese a ello, vale la pena iniciar un esfuerzo colectivo ante la ausencia de un bien común, ante la separación entre el ámbito de la moral y el ámbito de la política, cuyas consecuencias para esta última ha sido el despojo de sus componentes éticos y con una concepción meramente instrumentalista.

Esfuerzo colectivo para recuperar la cohesión social, y restablecer la conexión perdida entre la ética y política. Donde la actividad cívica y la comunidad política vayan de la mano. En este momento nuestra única opción no está entre un agregado de individuos sin un interés público común. Está en una organización de la sociedad civil en sintonía con la sociedad política entendiendo no una idea sustancial del bien sino un conjunto de principios de libertad e igualdad para todos.

Estos principios constituyen lo que pudiéramos llamar una gramática de la conducta política, reconociendo la autoridad de estos y las reglas que lo encarnan. De tal manera que esto nos lleve al verdadero significado de ciudadanía que significa estar asociados en términos del reconocimiento de los principios democráticos.

Ello implica considerar a la ciudadanía no como una condición legal sino como una forma de identificación, un tipo de identidad política: algo a ser construido, no dado empíricamente. El ciudadano no debe ser considerado recipiente de derechos. No se trata de que el status legal de ciudadanía sea irrelevante, sino que la definición de ciudadanía cambie, poniendo el énfasis en la identificación con nuestra nación más allá de su idiosincrasia.

La ciudadanía debe ser entendida como la exigencia de tratar a los otros como personas libres e iguales que apunte hacia la construcción de un NOSOTROS.

Hermosillo, Son. junio de 2018

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