GLOBALIZACIÓN Y CLEPTOCRACIA





En la mayoría de los comentarios actuales de los diversos medios de comunicación, el tema de las elecciones es el que predomina, mayormente como un concurso de adivinanzas acerca de quién será el próximo Presidente de México, y cuál de los candidatos es el más corrupto.

Por Luis A. Galaz T.
Fecha de publicación: 2018-03-20 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Economía y Finanzas



VISIÓN  ECONÓMICA

Luis A. Galaz

En la mayoría de los comentarios actuales de los diversos medios de comunicación, el tema de las elecciones es el que predomina, mayormente como un concurso de adivinanzas acerca de quién será el próximo Presidente de México, y cuál de los candidatos es el más corrupto.

Sin embargo, pocos definen bien nuestro mayor problema, ni analizan con fundamentos serios y acreditados la pertinencia de sostener o cambiar el actual sistema y modelo económico seguido por nuestro país desde 1982, esto es durante los últimos 36 años continuos.

Así como el TLCAN que estamos modernizando junto con los socios comerciales del norte, que sólo es un instrumento más, (entre muchos otros), de política económica, también tenemos que adecuar y modernizar el deficiente sistema o modelo de crecimiento hacia afuera, que se ha instrumentado para impulsar la economía nacional, mismo que no ha generado los beneficios esperados para la mayoría de la población.

Empero, los crónicos problemas, crisis recurrentes  y añejas deficiencias que padece nuestro país, no se deben, principalmente, al modelo mal llamado "neoliberal”, ni tampoco a un solo desgobierno ni personaje gobernante; no, el grave problema que padecemos es que no hay gobierno, ni gobernanza ni gobernabilidad. Este es el problema, el modelo lo analizaremos después.

Lamentablemente no hay organismo ni institución que detenga o cuando menos aminore la progresiva  pobreza masiva; el creciente y alarmante índice de criminalidad y asesinatos que sufrimos en lo que va de este siglo. No hay quien pare a los "huachicoleros” que cada día más, impunemente se roban los combustibles de los ductos de PEMEX.

No hay quien desaloje a los que seguido bloquean las carreteras. No hay quien multe o recoja los carros chuecos que injustamente circulan por todos lados. No hay quien impida a los criminales trailers de doble remolque que destruyen las carreteras y causan accidentes mortales con mayor frecuencia.

Delitos como éstos, no los sufríamos hace 25 años. Así cada día inventamos nuevos crímenes y ahora no tenemos ninguna autoridad efectiva para que los detenga o prevenga. Lo que prevalece es una flagrante y rampante impunidad que incrementa la corrupción que está matando al país.

En el Estado Mexicano, gobierno y sociedad, que por ignorancia culpan a la globalización y al Tratado de Libre Comercio de todos nuestros males, lo que prevalece, sobre todo en el gobierno, es la cleptocracia unida a la rancia aristocracia mexicana.

La globalización impulsa la economía mexicana, lo que la detiene es la corporocracia, la insensible tecnocracia, el capitalismo oligopólico  "de amigos y compadres” en beneficio de una pequeña oligarquía, quienes han controlado el país desde hace muchos años. El problema no es el capitalismo ni el populismo, no, la crónica y degenerativa enfermedad de México es la no prevalencia del Estado de Derecho, la inoperancia de las leyes.

En esta Visión Económica ya lo hemos publicado varias veces y analizado en la cátedra universitaria de desarrollo económico, e insistimos, lo que impide el avance del país es la impunidad y corrupción, que ha venido generando una tremenda cleptocracia nacional; nuestro mayor problema no es la globalización ni el TLCAN, sino una minoría de políticos corruptos que mantienen hundido al país y en la pobreza a más de la mitad de sus habitantes

Luis A. Galaz es Internacionalista. Maestro de Relaciones México-USA en la UNISON.

lugallaz51@gmail.com



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