VOLAR...





Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces y no hemos aprendido  el sencillo arte de vivir como  humanos. Si no puedes volar, entonces corre, si no puedes correr entonces camina...

Por Esther García Carter
Fecha de publicación: 2018-01-30 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Opinión y Sociedad



Por Esther G. Carter

Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces y no hemos aprendido  el sencillo arte de vivir como  humanos.

Si no puedes volar, entonces corre, si no puedes correr entonces camina, si no puedes caminar, entonces arrástrate, pero hagas lo que hagas, sigue moviéndote  hacia adelante.

Tengo un sueño y solo sueño, seguir soñando con la libertad con la justicia y la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas.

Estos sueños de Martin Luther King  premio Nobel de La Paz en 1962 defensor pacífico de los afroamericanos, se manifiesta ahora en casi todos los países del mundo, porque tal parece que después  de que nuestra   presencia en el planeta tierra, es de entre 12,000 y 20,000 años, todavía somos unos infantes cuando  llega el tiempo de amarnos y respetamos mutuamente

Ahora para mi buena suerte, he podido  darme  cuenta  de que en algunos países libres, todavía se ama y respeta la libertad de pensamiento y las opiniones buenas o malas que tenga cualquier persona.

En días pasados salí a la calle aquí en la Gran Manzana  para  expresar lo que muchas personas  dicen y hacen.

Una gran multitud de miles y miles que sumaron 4.2 millones  en todo el país, mujeres hombres, niños ancianos homosexuales heterosexuales, negros, blancos, amarillos y de todos los colores, algunos caminando, otros en sillas de ruedas, en muletas, llevando infantes  en brazos  para que reunidos todos en un solo deseo, se exija el respeto a las personas como seres humanos y  la aceptación de ellas con dignidad  en todos sus niveles.

La multitud cruzó muchas calles con pancartas, música banderas, eslóganes,  figuras de papel música bailes matracas y a cada paso lo hicieron con la alegría de expresarse con libertad, con orgullo, con hermandad sobre todo, pues no hubo un solo policía que impidiera esto, no hubo gente pagada para detenernos, no hubo barrera alguna; solamente el grito, la canción, la alegría el buen humos  la confianza de las  personas libres y soberanas para expresar junto a otras hermanas y  hermanos, el gran derecho de la igualdad  respeto  amor y entendimiento entre todos los seres  humanos.

Y aquí están los que piden respeto a las mujeres, a los inmigrantes los dreamers, soñadores, los que aman la paz y el entendimiento, los que odian las dictaduras de su presidente y sus errores como gobernante.

Y ahí estoy junto con  ellas y ellos, abrazándonos, con cariño y felicidad.

Yo no sabía, ni sabré nunca quien o quienes fueron, si fueron personas ricas, pobres, enfermas, sanas con familia o sin ella.

No me importó si salían de algún lugar obscuro silencioso o de algún sitio de buena vida con recursos  económicos  e intelectuales suficientes.

Salimos y caminamos juntos,  y ahí permanecimos unidos por una misma acción, por un mismo grito, con el mismo deseo de que nuestra petición se oyera  no tan solo aquí, sino en todos los lugares del mundo, en donde todavía la justicia  se vende, en donde el dinero cubre canalladas sin nombre, en donde cada ser humano  no tiene  el derecho,  el deber, ni el don de expresar lo que siente sin miedo a recibir amenazas o vivir atemorizado para que otros infelices, abusen de su silencio.. o quedar oculto bajo la tierra, pero con presencia inmortal  en nuestros corazones  en nuestra historia y la de nuestros hijos...

MI ADORADO MÉXICO... NOS HAN FALTADO ALAS PARA VOLAR... Y SUEÑOS PARA SOÑAR...

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