"DIOS… ME TENGO QUE ENCONTRAR”





Hoy es un día digno y justo.Hoy es un día especial.Hoy es un día en el que tengoque enfrentar la realidad.Sin duda, sin temor, sin ego, sin pretender engañar.

Por Rafael Alberto Páez Castelo
Fecha de publicación: 2018-01-07 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Opinión y Sociedad

 
 
 
 
 
"DIOS… ME TENGO QUE ENCONTRAR”

Hoy es un día digno y justo.
Hoy es un día especial.
Hoy es un día en el que tengo
que enfrentar la realidad.
Sin duda, sin temor, sin ego,
sin pretender engañar.


Porque el volver a la zona
de la fe y de la verdad,
nos dará la buena gracia
para volver a empezar,
donde cada nueva herida
para revivir será.


Por ello puedo decir,
con la emoción en tu cielo,
que lo que sigue es el signo,
más completo, más correcto,
más humilde y más honesto,
de volver a comenzar.


Es por ello que hoy expreso,
al Creador Universal,
que esta nueva etapa,
por la bendición divina,
me tiene que despertar,
diciéndole humildemente:


Dios bendito, Dios perfecto.
Dios completo y Dios total.
Dios te alabo y te suplico,
Dios… me tengo que encontrar.


Si algo ya pasó en mi espacio
que no he sabido ubicar,
está claro que sí entiendo
que destrocé mi lugar,
aun teniendo siempre ayuda
de nuestro Creador Total.


Pero me he justificado,
con depresión y tristeza,
con ingenua falsedad,
con mentiras e indulgencias,
con historias de antifaz,
por no aceptar mi verdad.


He alcanzado pocos triunfos
y he tocado fondos más.
Pero el día de hoy me entrego,
ante la Divina Gracia,
de vivir para pagar,
los daños y los perjuicios
de mi etapa de maldad.


Es por ello que hoy me encuentro
dispuesto a memorizar
y a superar la derrota
para volver a empezar,
sin justificar por nada
ninguna nueva maldad.


Dios bendito, Dios perfecto.
Dios completo y Dios total.
Dios te alabo y te suplico,
Dios… me tengo que encontrar.


Recordando que hace siglos,
en su desesperación,
el señor Giordano Bruno,
fue un cristiano que expresó:
"La vida es un largo camino
que te aleja de Dios”.


Hoy es posible decir,
gracias a la bendición,
que la nueva realidad
es para poder aceptar que:
"La vida es un justo camino
que te acercará al Señor”.


Aceptar que el seguir vivo
es por pagar y ganar.
Pero bien sinceramente,
con esfuerzo verdadero,
con humildad y valor,
con honor y dignidad.


Por ello, Señor,
hoy te pido me permitas
aceptar mi juicio final,
mi apocalipsis ya comprendido,
mi esperanza y mi lealtad.
Hoy te pido me reubiques
en la fe y en la humildad.


Dios bendito, Dios perfecto.
Dios completo y Dios total.
Dios te alabo y te suplico,
Dios… me tengo que encontrar.


Y así, Glorioso Señor,
a tus pies yo me presento,
frente a tu Hijo Perfecto,
junto a tu Espíritu Santo,
junto a nuestra Madre fiel,
para darles gracias siempre
por permitirme volver.


Esta expresión tiene afán
para agradecer tu gracia
de impulsar nuestra familia,
de darnos trabajo leal,
de permitirnos la gloria
de volver a comenzar.


Y es por ello que hoy les pido
me ayuden a enaltecer
al bendito Dios Divino
que nos permitió nacer.


Expresando todos juntos,
de pie y con veneración,
la alabanza al Señor nuestro
por su amor y su creación,
de nuestras vidas humanas
y el universo total…


Dios bendito, Dios perfecto.
¡Dios bendito, Dios perfecto!

Dios completo y Dios total.
¡Dios completo y Dios total!

Dios te alabo y te agradezco.
¡Dios te alabo y te agradezco!


Que en este glorioso día.
¡Que en este glorioso día!

Para exaltar tu creación.
¡Para exaltar tu creación!

Dios: Te encontramos con fervor.
¡Dios… Te encontramos con fervor!

Gracias a nuestro Señor.
Gracias a la vida misma.
Gracias por su bendición.

Amén…
Y… Amén.


Comentarios de nuestros lectores:



Envía tus comentarios