NI GOLPES QUE DUELAN, NI PALABRAS QUE HIERAN





En el marco del aniversario del "Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, jornada que tiene por objeto denunciar las atrocidades cometidas en perjuicio de este importante sector de la población al tiempo que se exige a los responsables de dirigir...

Por Martha Elva González Pérez
Fecha de publicación: 2017-11-27 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Opinión y Sociedad



Por Martha Elva González Pérez

En el marco del aniversario del "Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, jornada que tiene por objeto denunciar las atrocidades cometidas en perjuicio de este importante sector de la población al tiempo que se exige a los responsables de dirigir las riendas de los países la formulación de políticas públicas que respondan a un proceso racional de necesidades, valores y objetivos que son indispensables para generar bienestar social a la colectividad.

Es oportuno mencionar, dicha conmemoración tiene su origen en los años 60`s, fecha en que a consecuencia de su activismo político, las hermanas Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, fueron privadas de la vida por la policía secreta que se encontraba bajo el mandato de Rafael Leónidas Trujillo (1930-1961), presidente de República Dominicana.
 
De acuerdo con las declaraciones de Luisa de Peña Díaz, responsable del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana a la BBC Mundo (2014), las Mirabal "tenían una trayectoria larga de conspiración y resistencia”.

Tiempo después, durante el Primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y el Caribe, celebrado el 25 de noviembre de 1981 en Bogotá, Colombia, fecha en que se cumplían poco más de dos décadas del brutal crimen de Estado perpetrado en contra de las hermanas, se convirtió en el día señalado para marcar la lucha de las mujeres contra la violencia. En esta importante asamblea, las asistentes denunciaron los abusos de género que sufren en el plano doméstico, la tortura y la prisión por razones políticas, así como la violación y el acoso sexual por parte de funcionarios que representan al Estado.

Y aun cuando, transcurrieron algunos años, la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 54/134, dictada el 17 de diciembre de 1999, convoca a gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales a realizar una jornada de reivindicación con actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública sobre el problema de la violencia contra la mujer, declarando la fecha en que ocurrieron tan significativos sucesos en la provincia Dominicana de Salcedo como el "Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, asimismo, reconoce que la violencia contra las mujeres y las niñas, constituye una de las violaciones a los derechos humanos más extendida, persistente y devastadora del mundo.

Sin duda, una realidad lastimosa que aqueja a la sociedad, acrecienta la desigualdad entre los géneros y no contribuye a acortar las desproporciones existentes entre éstos, situación que precisa de denodados esfuerzos para combatir la discriminación ejercida contra las mujeres, las actitudes patriarcales y las normas sociales que se reproducen en las comunidades.


En este sentido, el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 5, referido al cumplimiento del propósito de la igualdad, contenido en la Agenda 2030, asienta que la igualdad entre los géneros no es solo un derecho humano fundamental, sino la base necesaria para conseguir un mundo pacífico, próspero y sostenible. Es decir, al facilitar a las mujeres de diferentes edades el acceso a la educación, salud, trabajo decente y representación en los procesos de adopción de decisiones políticas y económicas, se podrá impulsar una economía sostenible que producirá bienestar común a la humanidad en su conjunto.  

En su Informe denominado "Progresos en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2017”, relacionado con la Agenda 2030, el Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, , señala: "La desigualdad entre los géneros persiste en todo el mundo, privando a mujeres y niñas de derechos y oportunidades fundamentales (…)”.

Datos inadmisibles, sólo algunos…

La violencia contra la mujer es la forma más extrema de discriminación y, en los casos más graves, esa violencia puede provocar la muerte. Según datos del citado informe, referidos a 87 países y recolectados entre 2005 y 2016, el 19% de las mujeres de entre 15 y 49 años de edad dijeron que habían experimentado violencia física o sexual, o ambas, a manos de su pareja en los 12 meses anteriores a ser preguntadas sobre este asunto. En 2012, casi la mitad de las mujeres víctimas de un homicidio intencional en todo el mundo fueron asesinadas por su pareja o un familiar, en comparación con el 6% de los varones.

Otro caso extremo de violencia es la ablación, desde el año 2000, la práctica tradicional nociva de la mutilación femenina ha disminuido en un 24%. No obstante, la prevalencia sigue siendo elevada en algunos de los 30 países que disponen de datos representativos, y en los que, según datos de encuestas realizadas alrededor de 2015, más de 1 de cada 3 niñas de edades comprendidas entre los 15 y los 19 años habían sufrido esa práctica, en comparación con casi 1 de cada 2 niñas alrededor de 2000.

Además, apenas la mitad de las mujeres de entre 15 y 49 años (un 52%) que están casadas o viven en pareja toman sus propias decisiones en materia de relaciones sexuales consentidas, usan anticonceptivos y acuden a los servicios de salud. Esa estadística se basa en datos disponibles en torno a 2012 sobre 45 países, 43 de ellos de regiones en desarrollo.

Asimismo, la violencia contra la mujer se exacerba en los conflictos armados. En cambio, la igualdad de género ayuda a evitar conflictos, pese a lo cual las medidas en pos de una mayor inclusión, liderazgo y protección de las mujeres en las tareas de la consolidación de la paz siguen siendo insuficientes y, en algunos lugares, incluso se han producido retrocesos en este sentido, según un reciente artículo de Onu-Mujeres, la agencia de las Naciones Unidas defensora de mujeres y niñas.

 ¡Que nadie se quede atrás!

Es el tema de la campaña que promueve la cesación de la violencia contra las mujeres y las niñas, además, refuerza el compromiso de la operación UNETE con un mundo sin violencia, acciones que se ocupan en atender a las personas marginadas, refugiadas, migrantes, minorías de los pueblos indígenas y de las poblaciones afectadas por conflictos armados y desastres naturales. ÚNETE es la responsable de la campaña 16 días de activismo contra la violencia de género que tiene por objetivo sensibilizar y movilizar al público en todo el mundo para lograr un cambio. Este período es el que acontece entre el 25 de noviembre y 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

Dirección electrónica: marelv_tita32@yahoo.com.mx
Twitter: @marelv_tita32


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