DENUNCIAN CONDUCTA SEXUAL INAPROPIADA DEL COMEDIANTE LOUIS C. K.





En el 2002, un dúo de comediantes de Chicago, Dana Min Goodman y Julia Wolov, tuvo una gran oportunidad: ser parte del festival de artes cómicas en Aspen, Colorado. Cuando el afamado comediante Louis C. K. las invitó después a pasar un rato en su habitación de hotel

Por New York Times América
Fecha de publicación: 2017-11-11 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Opinión y Sociedad



Por Melena Ryzik , Cara Buckley y Jodi Kantor
NEW YORK TIMES

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IMAGEN: El comediante Louis C. K. en 2015 Credit Andrew Toth/FilmMagic, via Getty Images

En el 2002, un dúo de comediantes de Chicago, Dana Min Goodman y Julia Wolov, tuvo una gran oportunidad: ser parte del festival de artes cómicas en Aspen, Colorado. Cuando el afamado comediante Louis C. K. las invitó después a pasar un rato en su habitación de hotel, no lo pensaron dos veces: los bares ya habían cerrado y querían celebrar. Él era un comediante al que admiraban, sus intenciones parecían ser amistosas, y las mujeres estaban juntas.

Pero, en cuanto se sentaron en la habitación, todavía con las capas de ropa invernal, ellas afirman que Louis C. K. les preguntó si podía sacar su pene.

Pensaron que era broma y se rieron. "Y luego en verdad lo hizo”, dijo Goodman en entrevista con The New York Times. "Se quitó toda la ropa, quedó completamente desnudo y empezó a masturbarse”.

En el 2003, Abby Schachner le llamó a Louis C. K. para invitarlo a una de sus presentaciones y recuerda que durante la conversación telefónica podía escucharlo masturbándose mientras hablaban. Otra comediante, Rebecca Corry, dijo que cuando estaba rodando un programa piloto para la televisión en el 2005, él le preguntó si podía masturbarse delante de ella. La mujer lo rechazó.

Ahora, después de varios años de rumores no confirmados sobre el comportamiento de Louis C. K., las mujeres han expresado públicamente lo que vivieron. Incluso con todas las denuncias de acoso y abuso sexual contra hombres poderosos, las historias de Louis C. K. son destacables porque hay pocas personas a su nivel en el ámbito de la comedia estadounidense. Desde que sucedieron los incidentes descritos por las mujeres, ha actuado en Madison Square Garden en ocho ocasiones en las que se agotaron por completo los boletos, creó una serie de televisión ganadora del Emmy y se ha convertido en una persona que marca tendencia con ayuda de su mánager, quien también representa a grandes figuras de la comedia.

Y Louis C. K. también ha hecho parte de su reputación a partir de fungir como conciencia de la comedia al hacer reír al público al recalcar la hipocresía, particularmente la de los hombres.

Tras ser contactado para solicitarle una entrevista esta semana sobre las acusaciones, el publicista del comediante, Lewis Kay, dijo que este no respondería. "No va a contestar ninguna pregunta”, escribió Kay en un correo electrónico. Ni Louis C. K. ni Kay respondieron a otros correos en los que se detallaban las denuncias ni a mensajes de voz ni de texto.

Los relatos de las mujeres también hacen cuestionarse las anécdotas que Louis C. K. cuenta durante sus actos. Se volvió famoso en parte por parecer ser completamente honesto sobre sus falencias y complejos sexuales, al discutir –y expresar con mímica– la masturbación. También parece haber abierto la puerta a comparaciones entre su vida privada con su trabajo: en su nueva película I Love You, Daddy, que será estrenada en Estados Unidos la siguiente semana, un personaje hace como que se masturba enfrente de otras personas y otros discuten rumores de depredación sexual.

A la vez, Louis C. K. ha apuntalado las carreras de varias mujeres y ha sido calificado de feminista por sus seguidores y por la crítica. Pero Goodman y Wolov dicen que, cuando le comentaron a otros lo sucedido en la habitación de Colorado, sus agentes les dijeron que el representante de Louis C. K. estaba enfurecido de que estuvieran hablando sobre ello. Las mujeres tenían miedo a represalias profesionales.

El agente de Louis C. K., Dave Becky, recalcó en un correo electrónico: "Nunca amenacé a nadie”.

Para los comediantes la indecencia y lo atrevido es relativamente común en el ambiente profesional y usualmente las manías y debilidades personales son utilizadas para generar material de comedia. Pero, para las mujeres, el comportamiento de Louis C. K. fue abusivo.

"Cruzas una línea cuando te quitas toda la ropa y empiezas a masturbarte”, dijo Wolov.

Otra mujer, que habló con la condición de mantener su anonimato para proteger la privacidad de su familia, dijo que a finales de los años noventa trabajaba en la producción de The Chris Rock Show cuando Louis C. K., que era escritor y productor de ese programa, le exigió varias veces que lo viera masturbarse. Ella tenía veintitantos años y aceptó, pero dijo que cuestionó después ese comportamiento.

"Era algo que sabía que estaba mal”, dijo la mujer, quien describió cómo estuvo sentada en la oficina del comediante mientras se masturbaba en la silla del escritorio a la mitad del día laboral mientras había otros colegas del otro lado de la puerta. "Creo que buena parte de la razón por la que dije que sí es por la cultura”, dijo. "Él abusó de su poder”.

Un compañero suyo en The Chris Rock Show, que también pidió el anonimato, confirmó que ella le contó lo sucedido poco después.

El temor a hablar

Durante la visita de Goodman y Wolov a la habitación de hotel de Louis C. K., ellas dicen que se quedaron abrazándose, a momentos gritando y riéndose por la conmoción. "Estábamos paralizadas”, dijo Goodman. Después de que Louis C. K. eyaculó en su propio estómago, las mujeres huyeron. Recuerdan que él gritó hacia el pasillo: "Dijo: ¿Cuál era Dana y cuál era Julia?”, indicó Goodman.

Después las mujeres se toparon con Charna Halpern, dueña de teatros de improvisación influyentes en Los Ángeles y en Chicago, y le contaron lo sucedido. "No sabía qué hacer ni sabía qué decirles que hicieran”, dijo Halpern.

Goodman y Wolov decidieron no acudir a la policía por no estar seguras de si lo sucedido contaba como crimen, pero no querían quedarse de brazos cruzados.

"No podíamos no hacer nada porque nos había sucedido algo irracional”, dijo Goodman.

Con la esperanza de que la indignación se acumulara en contra de Louis C. K. y con la intención de humillarlo, entonces empezaron a contarle la historia a otras personas la mañana siguiente y durante una fiesta. Pero muchas personas parecían no querer escuchar. "Algunos tipos se empezaban a alejar”, dijo Wolov. Apenas 24 horas después de haber dejado el hotel del comediante sintieron el rechazo a su historia.

Sus agentes les dieron a entender poco después que Dave Becky, el representante de Louis C. K., quería que dejaran de hablar. Dave Becky negó haber hecho alguna amenaza. "No sé qué es lo que les dijeron”, escribió por correo.

Becky posiblemente tiene más poder en el mundo de la comedia que Louis C. K.: es representante de estrellas como Kevin Hart, Aziz Anzari, Amy Poehler y otros, mientras que su empresa, 3 Arts, genera acuerdos de programación para casi todas las plataformas.

Disculpas e implicaciones incómodas

La película de próximo estreno, que Louis C. K. escribió y dirigió, trata sobre un escritor de televisión cuya hija adolescente es cortejada por un hombre de estilo Woody Allen. En ella, parece que Louis C. K. retoma el comportamiento del que ha sido acusado con un personaje que hace mímica de manera agresiva de masturbarse frente a otros.

Pero en una entrevista con el Times en septiembre, durante el festival de cine de Toronto en el que fue mostrada I Love You, Daddy, Louis C. K. descartó las historias de su reputada mala conducta como "rumores” y dijo que la idea de que las escenas de masturbación hacen eco de esas denuncias no se le había ocurrido. "Es gracioso, no había pensado en eso”, dijo.

Pero en privado sí parece haber reconocido su comportamiento.

En el 2009, seis años después de la llamada telefónica con Schachner, ella recibió un mensaje por Facebook del comediante en el que este se disculpaba. "La última vez que te hablé creo que todo terminó de manera sórdida”, le escribió en el mensaje, que fue visto por The New York Times. "Era un mal momento en mi vida y me disculpo”.

Añadió que había visto algo de la comedia de Schachner y que le parecía graciosa. "Recuerdo que pensé que estaba siendo una persona repugnante al responder de esa manera”, escribió.

Schachner aceptó la disculpa y dijo que lo perdonaba. Pero la interacción telefónica de años antes la había dejado muy desanimada y dijo que fue una de las razones por las que no quiso seguir una carrera como comediante.

Y en el 2015, Corry –quien había trabajado con él en un programa piloto y se había negado a verlo masturbarse– también recibió un correo electrónico por parte de Louis C. K., después de que un sitio web publicara algo sobre los rumores. En el correo, que fue visto por el Times, él dice que le debía "una disculpa muy muy muy tardía”. Cuando la llamó por teléfono después, dijo que se sentía mal por haberla empujado y encerrado en un baño. Corry respondió que nunca había hecho eso, pero que le había pedido masturbarse delante de ella. Recuerda que respondió con una voz alterada, pero que él lo reconoció y dijo: "Antes no leía bien las señales de la gente”.

Esa llamada la confundió y preocupó, dijo Corry: no solo no recordaba el incidente, lo que la hizo pensar que había habido otros como el que ella vivió, sino que implicó que ella le había dado señales que lo invitaron a tener ese comportamiento. "Es injusto que me ponga a mí o a alguien más en esta posición”, dijo.

Goodman y Wolov dijeron que ante las otras denuncias que han surgido en el mundo del entretenimiento y con tantos rumores por tanto tiempo respecto a Louis C. K. ya no podían mantener el silencio.

"Debido a ese momento, tan asqueroso como sea, nos sentimos obligadas a hablar”, dijo Wolov.

-William K. Rashbaum colaboró con el reportaje.

@nytimesES

Publicación por cortesía de NEW YORK TIMES en español

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