EL TLCAN AMENAZADO POR LA IGNORANCIA





Al reiniciar este artículo, no puedo soslayar mi pesar por la grave tragedia causada por la catastrófica inundación que, durante esta última semana de agosto, aún está sufriendo la gran Ciudad de Houston, Texas, capital mundial de importantes sectores económicos como la...

Por Luis A. Galaz T.
Fecha de publicación: 2017-09-03 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Opinión y Sociedad



VISIÓN ECONÓMICA

Luis A. Galaz


Houston, Texas. Verano del 2017

Al reiniciar este artículo, no puedo soslayar mi pesar por la grave tragedia causada por la catastrófica inundación que, durante esta última semana de agosto, aún está sufriendo la gran Ciudad de Houston, Texas, capital mundial de importantes sectores económicos como la medicina, negocios de salud, la industria aeroespacial, el petróleo y los agronegocios internacionales, entre otros; y, misma metrópoli que ha sido recinto del desarrollo científico profesional de tres de mis queridos hijos.

Para los houstonianos y su devastada urbe, Dios quiera que muy pronto les llegue la redención a sus sufridos cinco millones de habitantes; y sobre todo para el casi un millón de residentes de origen latino mayormente Mexicanos, hermanos nuestros que por allá han encontrado mayores oportunidades de progreso.

En otro orden de ideas, escrita en Houston, y después de un largo periplo de 33 días por universidades de los Estados Unidos, USA, y visitando también el México Research Center de la Rice University de Houston, les compartimos esta colaboración con nuestros análisis de la reciente situación que presentan  las complejas y muy importantes Relaciones de México y los USA, según la perspectiva y observación de algunos colegas universitarios estadounidenses; y naturalmente, nuestra modesta opinión.

Son muchos y muy complicados los temas que destacamos y estamos analizando en las relaciones binacionales con los socios y vecinos del norte; y ahora son más difíciles bajo la nueva administración del Presidente Trump. En esto sobresalen los asuntos bilaterales del narcotráfico y la seguridad binacional, la economía transfronteriza, la Mega Región Sonora-Arizona, la inmigración, las remesas que envían nuestros paisanos, la construcción de un nuevo muro en la frontera, así como el tema de mayor interés en ésta y las siguientes semanas  que es el del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el TLCAN.

A ocho meses de su conflictiva administración caracterizada por abrir frentes de conflicto dentro y fuera de los USA, y por el desorden de renuncias y despidos de la mitad de su gabinete y asesores empresariales, Trump, al menos hasta hoy, ha dejado actuando al Secretario de Comercio Willbur Ross, al representante comercial del TLCAN o NAFTA por sus siglas en inglés, al Señor Robert Lighthizer, y a un equipo de expertos asesores comerciales, quienes parece que sí le entienden a la difícil temática de la economía internacional y el libre comercio.

Ellos mismos admiten que durante un cuarto de siglo, desde 1993-94, para Canadá, los USA y México, el TLCAN ha sido el símbolo principal de sus relaciones entre los tres países, los cimientos de nuestra  interdependencia económica y también ha sido el marco de referencia para otros acuerdos de cooperación trilateral. Sin embargo, a nivel de la gente común y corriente, quizás más corriente que común, porque lo desconocen, el TLCAN desde el principio nunca ha sido popular entre la mayoría de población en ambos países. La causa de la pobreza es la impunidad y la corrupción, son los malos gobiernos de aquí y de allá, no la economía internacional ni el libre comercio.

Precisamente por eso desde el año pasado 2016, durante su campaña presidencial aquí en los USA, el entonces candidato presidencial Donald Trump aprovechó la ignorancia de un amplio segmento de la población, sobre todo los pobres y la población rural, para culpar  a México y al TLCAN de todos sus problemas económicos y pérdida de empleos. Recordemos como textualmente les aseguraba en sus rallies o mítines políticos que México, mediante  el TLCAN les "robaba” sus empleos y sus fábricas como la FORD.

Desde entonces afirmaba y lo sigue haciendo, que el TLCAN  es pésimo  para los USA y causante del déficit comercial de ese país; y que por lo tanto él lo iba a eliminar. Empero, lo que acá en USA se está viendo es que ya como mandatario, está enfrentando una seria y severa resistencia de los sectores empresariales y agentes económicos de su mismo país que saben muy bien que el NAFTA ha sido muy benéfico para sus negocios.

Ahora debemos saber que muchos poderosos empresarios y grandes corporaciones multinacionales estadounidenses y canadienses,  que se benefician del NAFTA son nuestros aliados para sostenerlo,   junto con prestigiados  líderes y  personalidades importantes como muchos analistas de prestigio, académicos, deportistas, escritores, artistas, universitarios e intelectuales famosos; lo cual México podría aprovechar en las próximas rondas de negociaciones, y que en seguimiento  argumentaremos en la siguiente entrega, D.M.

-El Lic. Luis Alonso Galaz Tapia es Internacionalista. Maestro de Relaciones México-USA y de Negocios Internacionales y Jefe del Departamento de Administración de la UNISON    

lugallaz51@gmail.com





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