LA GRAN CORRUPCIÓN... EJEMPLO DE LA JUEZA EVA JOLY





Existe un texto de la ex magistrada francesa de origen noruego, Eva Joly: "Impunidad. La corrupción en las entrañas del poder, la lucha contra estos flagelos.” Relata sus investigaciones por seis años, que sacaron a la luz un caso de corrupción que

Por Héctor Rodríguez Espinoza
Fecha de publicación: 2017-06-16 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Opinión y Sociedad

 
 

Héctor Rodríguez Espinoza

"La corrupción es un problema universal. Lo que vemos no es un fenómeno único, no es algo curioso, no son individuos que han perdido el norte. Es un Sistema.”

Eva Joly.
 
EVA_JOLY_Jueza

I. IMPUNIDAD

Existe un texto de la ex magistrada francesa de origen noruego, Eva Joly: "Impunidad. La corrupción en las entrañas del poder, la lucha contra estos flagelos.”

Relata sus investigaciones por seis años, que sacaron a la luz un caso de corrupción que involucró a una empresa petrolera ("caso Elf”), en el que existían no sólo intereses económicos, también políticos, cuyas conclusiones llevaron a prisión a empresarios y políticos de primera línea.

La empresa tenía sucursales en 100 países, más de 800 filiales, 90,000 empleados y facturaciones anuales superiores a los 30 mil millones de dólares.

No es un simple relato de experiencias de una magistrada anticorrupción, sino material bibliográfico que muestra la lucha de una mujer de leyes por llegar a las entrañas de la corrupción, arriesgando su vida.

Pero la lucha no sólo debe entenderse como propia del Poder Judicial, se requiere que exista equilibrio de poderes, que se garantice la transparencia en la administración pública, una adecuada selección de procuradores o fiscales y administradores de justicia, donde no imperen las recomendaciones.

Son necesarias leyes más ágiles para luchar, de muy poco sirven buenos magistrados pero que, para resolver los procesos de corrupción, recurran a leyes formalistas, lo que se agrava con la escasez de recursos.

Debe buscarse la cooperación internacional a través de convenios que permitan asistencia técnica y la coordinación de políticas anticorrupción entre los estados. Por ejemplo los paraísos fiscales dificultan la lucha.

Debe elegirse, como jueces anticorrupción, a magistrados capacitados profesionalmente e íntegros moralmente, de una valentía a prueba de ataques, que afectan su libre desempeño.

Su libro se lee rápido, parece un thriller policial. No es una novela negra. Es el relato cargado de tensión de esta mujer de la judicatura francesa.

II. EVA GRO FARSTH

Eva Joly (nombre de nacimiento: Eva Gro Farseth) es una magistrada francesa, hoy jubilada, de origen noruego. Nació en Oslo el 5 de diciembre de 1943, en una familia de cultivadores de frutas.

A los 22 años abandonó el país para vivir en París, como empleada doméstica en una familia de clase media que le da vivienda y le permite estudiar en la universidad. Y, cual típico culebrón televisivo, termina enamorándose del hijo de esa familia y casada contra la voluntad de los padres en 1967, el joven médico Pascal Joly (hoy fallecido), con quien tuvo 2 hijos. Hoy es conocida como Eva Joly Farsth.

Desde 2009, es eurodiputada de la circunscripción de Isla de Francia, electa en la lista presentada por Europa Ecología. Fue la candidata oficial del partido Europa Ecología Los Verdes para las elecciones presidenciales de Francia de 2012.

En los 70 se inicia profesionalmente como consejera jurídica de un hospital psiquiátrico. En 1980 ingresa en la carrera judicial y en 1981 es nombrada Jueza suplente en París. Integra una comisión del Ministerio de Hacienda para solucionar empresas en quiebra.

Como magistrada, es una de las iniciadoras de la Declaración de París con el antiguo procurador de Ginebra, Bernard Bertossa, el juez español, Baltasar Garzón, el juez italiano, Antonio Di Pietro y el juez chileno, Juan Guzmán, quien inculpó a Augusto Pinochet.

Fue ascendida a Jueza de Instrucción del fuero financiero. Es en éste donde aparecen casos de corrupción en los que las dimensiones económicas y políticas comienzan a esfumar sus bordes.

Durante los seis años de su investigación, Eva y su pequeño equipo ponen al descubierto los manejos turbios de la petrolera Elf, una de las mayores tramas de corrupción de Francia y la más importante en Europa desde el fin de la 2ª Guerra Mundial.

En 1993, Elf era la número uno de Francia, pertenecía al Estado y su presidente era nombrado por el Presidente de la República.

En esta sociedad tan honorable, sus directivos malversaron fondos equivalentes a un año de beneficios y dirigidos hacia empresas off-shore, como a cuentas bancarias en Suiza, Lichtenstein y Mónaco; administradas por segundos de la empresa.

Esos fondos escapaban a cualquier control accionario. Parte de ellos financiaron placeres privados, como la oposición a gobiernos (se financió tanto al partido oficial como al opositor...), la guerra civil en Angola, la obtención de contratos, todo tipo de fraudes.

Fue complicada la red de relaciones entre altos miembros del gobierno, jefes de estados extranjeros, políticos y miembros de los servicios secretos franceses y bancos que impulsan los paraísos financieros a través de sus sucursales off-shore. Las ex colonias en África funcionaban como coto privado de caza francés en el abastecimiento de recursos: Angola, Gabón, Camerún, Costa de Marfil, Nigeria.

La investigación constituyó un modelo a escala natural de la impunidad con la que individuos se mueven, considerándose a sí mismos por encima de las leyes. Son interesantes las declaraciones de implicados que juzgan la situación como la "norma de la industria”. ¡Algunos se esforzaron por mantener esas comisiones en el orden del 2.5 al 4% y no entre el 20 y el 40% habituales en el mercado de armas!

Los responsables fueron juzgados en julio del 2003; varios políticos y altos directivos fueron condenados a 5 años de prisión.

Actualmente es asesora del Ministerio Noruego de Relaciones Exteriores en programas de lucha contra la gran corrupción.

III. ENTREVISTA

- ¿Se debe la corrupción a que los delincuentes de cuello y guantes blancos son muy hábiles, o a que los poderes políticos y judiciales son muy corruptos?

- A menudo a las dos. La habilidad permite que no sean descubiertos, aún en regímenes correctos. Y cuando el régimen es corrupto, les permite estar protegidos.

- ¿Puede existir un sistema capitalista sin corrupción, o para terminarla hay que pensar en cambiar relaciones de organización de la sociedad?

- El fenómeno no es nuevo, ya Cicerón hablaba que el administrador de Sicilia era corrupto. Lo que es nuevo con la globalización es la posibilidad de lavar grandes sumas de dinero de forma industrial. Es lo más grave que ha sucedido en los últimos 50 años.

No necesitemos cambiar el capitalismo, sino tender a una transparencia mucho mayor. Tenemos responsabilidades individuales, pensamos que hay un cierto peligro en que el Estado investigue. Se debe a un pasado reciente en el que hubo guerras y conflictos. Hay que introducir pequeñas modificaciones, por ejemplo permitir que el secreto bancario no fuera un derecho humano inalienable.

- ¿Cuál es el papel que deberían tener los medios en la lucha contra la impunidad?

- Fundamental. Muchos de los negocios se descubrieron gracias a la prensa. No hay una verdadera lucha contra ella en un país si no hay libertad de prensa. Pero también que la prensa ofrece una tentación, algunos quieren quedar bien con sus patrones, con el gobernador en turno y es cierto que hay entendimientos crapulosos. Sin embargo la mayoría de las veces se busca un puesto, o la exclusividad, dar una noticia un poco bomba y sin demasiada premeditación se apunta hacia un juez.

 - ¿Son, las mujeres, menos corruptas que los hombres o hay menos corruptas porque todavía hay muchísimas menos en puestos de poder?

- Mmm, ¿¡cómo saberlo...!?


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