LAS CASAS MAS SEÑERAS DE HERMOSILLO





A la edad de 18 años me di a la tarea de ir a las casas que a mi juicio eran las más bonitas y señoriales de la ciudad, yo no sé si por mi edad o porque fui bastante osado, me dejaron entrar a todas ellas para registrar su paso por la Historia y es así como pude conocer a sus dueños

Por Cipriano Durazo Robles
Fecha de publicación: 2017-02-17 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Historia

 
 
 

Por Cipriano Durazo Robles

A la edad de 18 años me di a la tarea de ir a las casas que a mi juicio eran las más bonitas y señoriales de la ciudad, yo no sé si por mi edad o porque fui bastante osado, me dejaron entrar a todas ellas para registrar su paso por la Historia y es así como pude conocer a sus dueños y a sus trabajadores; la respuesta fue increíble, ya que la entonces editora de la sección dominical de EL Imparcial Gisela Arriaga Tapia, publicó todos mis textos, destacando desde luego la crónica y las imágenes de la CASA CAMOU, LA CASA ARIAS, Y LA CASA HOEFFER.

En la esquina del bulevar Hidalgo está la llamada Casa Camou cuyo propietario fue el licenciado Ernesto Camou, padre de doña Marcela Camou de Gándara q.e.p.d, ella me contó que a su papá se la había vendido un señor de apellido Monteverde, quien hizo dicha residencia para habitarla junto a su esposa y un hijo desahuciado, a quien construyó un cuarto aparte para mantenerlo alejado del ruido; dicha habitación nunca se concluyó, por la muerte de éste; por tal efecto, la familia Monteverde deseó salir fuera de la ciudad y vendérsela al licenciado Camou en pleno inicio de los años treinta; a partir de esa fecha la casa se supo rodear de un innumerable grupo de amigos, pues por allí desfilaron personalidades como doña Maya Izábal, hija del ex-gobernador Izábal, la fina Aída S. de Rodríguez y demás gente afecta al matrimonio Camou.
 
Casa_Camou_Hermosillo


Doña Marcela Camou de Gándara me comentó que dicha casa era la parte final de Hermosillo, es decir el rincón más remoto; así mismo , señala que tanto la Iglesia de San Antonio, como la casa de la señora Victoria Alatorre, eran tópicos totalmente alejados de la ciudad, y que hoy se encuentran en medio de bulevares y zonas residenciales.

Doña Marcela me aseguró en ese entonces que por enfrente de su casa pasaba una acequia donde jugaba ella de niña, y que el hecho de ver pasar mulas y carretas por la calle era un aspecto meramente cotidiano.

"Eran tiempos en que la calle Dr. Pesqueira la llamaban la calle de la Carrera, porque allí se hacían competencias de caballos, y donde el paseo en carruaje del hoy Parque Hidalgo hasta la calle Serdán, valía sólo diez centavos”.

El conjunto habitacional que rodea la Casa Camou tiene una cuestión bastante notable, sin lugar a dudas, es el hecho de que toda la cuadra está compuesta por casas de la misma época, que hoy albergan oficinas, casas habitación, despachos de abogados, ateneos de bohemios, barberías etc.

Actualmente esta casa está habitada por la familia Gándara Camou  [tercera generación) quienes la preservan de una manera sin igual y apegada a la estructura original.

La Casa Hoeffer, la visité cuando todavía vivían los habitantes del mismo apellido, y pude conocerla como estaba, antes de ser Museo de Culturas Populares e Indígenas de Sonora. Fue en el año de 1901 cuando don Alberto, alemán de nacimiento y médico de profesión, contrajo nupcias con doña Genoveva Fierro, oriunda de Sinaloa, pero sonorense de crianza; ambos formaron un estable hogar que tres años más tarde [1904) remataría con la creación de su enorme casa, un interesante edificio de dos pisos donde se forjaría gran parte de la historia, no sólo de su familia, sino de la Entidad en general.
 
Casa_Hoeffer_Hermosillo

Casa_Hoeffer_Hermosillo 

Siendo amigos del gobernador don Luis Torres (esto significaba paz política) y en plena estabilidad monetaria, ya que eran dueños de la Cervecería de Sonora, los Hoeffer supieron llenar su casa de esplendor y belleza.

Curiosamente cuando la conocí siendo chavo esta casa era muy porfiriana, y ahora en cambio como museo de Culturas Populares e Indígenas  resalta más el orgullo autóctono de nuestras etnias, que son símbolo de nuestra entidad como estado libre y soberano.

La Casa Arias,  la conocí  gracias a una de las nietas de doña Teresita Noriega de Arias,  mi amiga Cris "La guëra” Arias.  La casa Arias fue construida en 1911 por el ingeniero militar Felipe Salido, quien fuera el mejor constructor sonorense de esa época; entre sus principales obras destacan el Mercado Municipal y el Cuartel del 14, característicos emblemas de la arquitectura urbana de principios de siglo en Sonora.
 
Casa_Arias_Hermosillo

 Casa_Arias_Hermosillo
 
Mi amigo don Gilberto Escobosa Gámez q.e.p.d, el cronista de Hermosillo por excelencia, me contó que entre 1915 y 1916 la casa Arias fue habitada por el general Álvaro Obregón, quien vivió con su esposa María Tapia; posteriormente el general Obregón se fue a vivir a la Ciudad de México y la casa se quedó con los descendientes de los actuales dueños.

Don Gilberto también me comentó, que dicha casa se debería llamar la Casa Noriega y no la casa Arias, como se le conoce, ya que fue propiedad de un señor apellidado García Noriega, pariente de doña Maria Teresa Noriega, que fue quien se casó con el doctor Arias.

En años anteriores dicha casa era consultorio y residencia a la vez, pues el doctor Arias ahí ejercía, aun así con dicha división jamás se rompió el estilo arquitectónico del recinto; actualmente es la casa más antigua habitada por los mismos descendientes por más de cien años, muy al estilo aristocrático europeo y en él pórtico de entrada esta un letrero de la antepasada de los dueños actuales que dice: Elvira G. de Noriega.




 

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