REQUIEM PARA DOS ARTISTAS QUE NOS DEJARON EN EL 2016





Dos entrañables artistas que tuve oportunidad de conocer muy de cerca, y que nos dejaron este 2016, que ya está por despedirse, fueron sin lugar a dudas René Avilés Fabila, quien murió el pasado 9 de octubre de 2016, y el segundo Guillermo Samperio, quien falleció el 14 de diciembre de 2016

Por Cipriano Durazo Robles
Fecha de publicación: 2016-12-27 00:00:00

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Por Cipriano Durazo Robles.

Dos entrañables artistas que tuve oportunidad de conocer muy de cerca, y que nos dejaron este 2016, que ya está por despedirse, fueron sin lugar a dudas René Avilés Fabila, quien murió el pasado 9 de octubre de 2016, y el segundo Guillermo Samperio, quien falleció el 14 de diciembre de 2016, ambos de la Ciudad de México.
 


El primero lo conocí cuando tuve oportunidad de presentarle su libro de Antología Personal Amorosa en el salón de Cabildos del Ayuntamiento de Hermosillo, dentro del marco de la Feria del Libro 2000, es decir hace 16 años, y de ahí para el real, seguíamos viéndonos en los encuentros de Horas de Junio que organiza la Universidad de Sonora. Cabe destacar que las Ferias del Libro de aquellas épocas se realizaban en la Plaza Zaragoza, y en los espacios del Ayuntamiento; el libro que presentó tuvo además dos excelentes presentadores en la figura del Licenciado José Angel Calderón Trujillo del Instituto Sonorense de Cultura, y del Dr. Martín Piña de la Escuela de Letras de la UNISON, y Miguel Galaz el fotógrafo oriundo de Bacadehuachi, Sonora, nos tomó la foto que guardo siempre y ahora comparto con los lectores.

René Avilés Fabila  (Ciudad de México 1940), quien era conocido como el "Búho”, formó parte de la llamada Literatura de la Onda, movimiento literario surgido en México durante la segunda mitad de los años sesentas, el término fue acuñado por la ilustre académica Margo Glantz, quien lo utilizó para referirse a los jóvenes que según ella hacían una literatura con lenguaje "soez”, y entre los que destacaban : José Agustín, Gustavo Sainz, Parménides García Saldaña, Federico Arana, Héctor Manjarrez, Hugo Hiriart, Margarita Dalton, Armando Ramírez, autor este último del célebre Chin Chin el Teporocho.

El libro que me tocó presentarle, era una edición de 1999, donde reflejaba sus preocupaciones sobre la pareja, el desamor y todos aquellos conflictos que impiden una inteligente relación amorosa. Aunque él en repetidas ocasiones señalaba que su literatura fantástica lo representaba mejor, no cabía duda de que al igual que su camarada José Agustín, el amor y el erotismo, los celos y la pasión, poblaron las páginas de sus cuentos y de sus novelas de manera natural y espontánea.

Fue catedrático universitario por muchos años, pero su gran pasión fueron las letras, formándose principalmente con los escritores Juan José Arreola, Juan Rulfo, José Revueltas, Ermilio Abreu Gómez y Francisco Monterde. Su primera novela Los Juegos data de 1967, y a ella le siguieron otras como El gran solitario de Palacio, Tantadel,  La Canción de Odette, Réquiem por un Suicida, El reino vencido y El amor intangible.
 
Guillermo_Samperio_libro

Guillermo Samperio, nuestro otro homenajeado,  era como siete años más joven que Aviles Fabila, pero estaba muy identificado con la generación posterior a la de él, que odiaban por cierto las mafias literarias como la impuesta por el propio Octavio Paz, o el culteranismo oficialista de Agustín Yañez.

Lo conocí cuando impartió un taller de literatura en la Casa de la Cultura de Hermosillo, donde me regaló un libro que se llamaba: Ellos habitaban un cuento, editado por Conaculta, y en la solapa escribe: Para Cipriano con mi afecto cálido esta tercia de ases femenino: Guillermo Samperio 9 de Junio de 2002.

Guillermo Samperio, Ciudad de México 22 de Octubre de 1948, impartió talleres de literatura a lo largo y ancho de la República Mexicana y el extranjero, fue incluido en múltiples antologías, además fue hijo de William Samperio Ruíz, músico y miembro del trío Tamaulipeco de los Hermanos Samperio, además de director de las disqueras Orfeón y Dimsa. Desde niño tuvo contacto artístico por influencia de su padre. Cerca de su casa vivía su tío Luis Burgos, barítono y pintor, y fue quien lo acercó a las bellas artes como la ópera, la pintura y por supuesto la literatura.

Coincidiendo con la época de los escritores de la Onda, pero sin pertenecer plenamente a estos, en 1969 se incorporó a los talleres creados por Juan José Arreola en el Casco de Santo Tomás del Instituto Politécnico Nacional;  impartido por Andrés González Pagés.

Entre sus obras destacan Cuando el Tacto Toma la Palabra 1974,  Gente de la Ciudad 1986,  La Gioconda en Bicicleta  2001, entre otros.

Descansen en Paz, pues, estos dos personajes de la literatura Mexicana, no sin antes recomendarles que lean sus publicaciones, para siempre tenerlos presentes en nuestra memoria, ¿no lo considera así estimado lector?


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