EL MAESTRO LEO SANDOVAL, UN ESCRITOR COMO POCOS





Conocí al maestro Leo Sandoval en 1991, cuando era el encargado del Museo Regional de Historia de la Universidad de Sonora, allí  él  escribía sus libros en una máquina de escribir tipo Remington –con sus cintas bicolores de negro y rojo que estaba en el  almacén  de dicho lugar-

Por Cipriano Durazo Robles
Fecha de publicación: 2016-11-19 00:00:00

Esta nota pertenece a la categoria: Libros



Por Cipriano Durazo Robles.

Conocí al maestro Leo Sandoval en 1991, cuando era el encargado del Museo Regional de Historia de la Universidad de Sonora, allí  él  escribía sus libros en una máquina de escribir tipo Remington –con sus cintas bicolores de negro y rojo que estaba en el  almacén  de dicho lugar-, entre periódicos antiguos, fotos viejas, y cacharros con cierta historia, pero con más polvo que otra cosa,  el maestro escribía sin cesar libros como "La casa de Abelardo”, "La Otra Época”, "Pozo de Crisanto”, y otros grandes libros de su autoría.
 
Cipriano_Durazo_Leo_Sandoval.

Nacido en Torreón Coahuila, el 23 de septiembre de 1922, antes de llegar a Sonora vivió primero en Texas, California, Colorado, Chihuahua, Hidalgo y la Ciudad de México. Pero su desarrollo como ser humano lo vivió en las comunidades indígenas donde fungía como maestro rural, primero en una parte muy pobre del estado de Hidalgo, llamada el Valle del Mezquital, y luego en las comunidades de Punta Chueca y El Desemboque, con la comunidad seri, de ahí vendrían sus vivencias que narraría de forma magistral en sus libros.
 
Cipriano_Durazo_Leo_Sandoval

En   "pozo de Cristanto”, el mar y el desierto están juntos con una gran fuerza espiritual a prueba de todo incredulidad, donde Luz Cáñez el personaje central, protagoniza sus experiencias y amores con la fuerza y sencillez de cualquier mujer cuya vida es necesario relatarse en un mundo, donde lo que importa es la sencillez del ecosistema de la región.

En cambio en "La Casa de Abelardo”,  retoma el caso de la inmigración china en Sonora, donde por cierto, el tema de la intolerancia, el racismo y la discriminación racial están presentes, como en gran parte de su obra.  Pareciera una forma de revertir las crueldades históricas que sufrieron los asiáticos en nuestro país, no solo en Hermosillo, si no en su natal Torreón donde se les aplicó el exterminio por decirlo levemente.
 
Leo_Sandoval_Casa_de_Abelardo_libro

En la página 47 del citado libro se señala: "José lo cercioro sobre las pintas en  sitios públicos, y en las puertas de los establecimientos chinos: El noventa por ciento de los chinos con Tracoma, Tenga usted cuidado. Las peluquerías rotulaban ¡No se admiten chinos!, los hoteles anunciaban su comida francesa y vinos extranjeros, pero prevenían,  No chinos, No chinos”.

Sus narraciones son de forma sencilla como en "Matty Matzuda y otros cuentos”, donde el autor relata parte de su vida infantil, así como  en "Estación Tiempo”, donde salen nuevamente a flote sus vivencias en El Valle del Mezquital en Hidalgo, y en El Desemboque con los seris, pero es en "La Otra época”, donde Leo Sandoval logra capturar la admiración de Dario Galaviz Quezada, el aguerrido pero a la vez  erudito crítico literario de los ochentas, que señala lo siguiente: "Miscelánea de voz varia, pero cosida con el cordel de su describidor;  el postulado fantástico de  que existe el desvinculo de dos cualidades como distantes  o distintas de la realidad: tiempo y espacio, y que el primero está mejor pertrechado y por encima del segundo”.
 
Leo_Sandoval_La_Otra_Epoca_libro

Vale la pena pues redescubrir a este gran escritor, que lo mismo fue un entusiasta maestro de inglés, que museógrafo, historiador, literato, pero sobre todo gran amigo, con la humildad que caracteriza a los grandes. En sus dedicatorias me ponía siempre frases de agradecimiento por ayudarlo en el Museo, e incluso quiero rescatar la que me hizo en "Pozo de Crisanto”, donde me pone: "Para Cipriano amigo mío y disque admirador que no merezco,  Salud  Joven”, firma Leo Sandoval.



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